La crisis que me hizo crecer.

Cuando era pequeña, nunca escuché la palabra crisis.  Los padres resolvían las situaciones según llegaban y no recuerdo a mi mamá quejándose ni mucho menos lamentándose.  Simplemente resolvían, porque había que resolver.  Pareciera que es una moda  hablar de crisis.  La realidad es que si estas vivo, tendrás alguna crisis, alguna vez en tu vida.  Crisis se define como un cambio brusco o una situación complicada o de escasez.  Entre las “crisis” que conozco existe crisis de salud, económicas, crisis evolutivas, crisis por problemas personales o crisis existenciales, como lo puede ser una ruptura amorosa o que tengamos que cambiar de país, o por la pérdida súbita de un ser amado, etc.  Sin embargo, debemos estar conscientes que las “crisis” son tan comunes como necesarias.  Las situaciones que se nos presentan, más que una crisis, son desafíos.  Y se que estás pensando; pero oye, hay desafíos que está de madre sobrellevarlos, por ejemplo: una situación de salud critica de un hijo o peor, la pérdida de un hijo.  Sin duda, es muy difícil de manejar porque hay muchos sentimientos envueltos y a veces, esto no nos deja razonar con claridad y buscar alternativas.  Pero, que podemos hacer ante lo que llamamos crisis y de lo que no tenemos control.  Solo hay dos alternativas; o nos quedamos ahí quejándonos, lamentándonos y sufriendo una crisis de victimización para que nos pase por encima la rueda de la vida o, luego del shock, nos ponemos a buscar alternativas de como manejar esa situación?  Y entre estas alternativas esta buscar ayuda profesional.  Debes saber que siempre es una alternativa.  Siempre, siempre, hay algo que podemos hacer.  Si te quedas en la etapa de preocupación, vendrán sentimientos de cansancio, frustración, ansiedad y te sentirás enfermo.   Mientras que, si pasas a la etapa de buscar alternativas, para resolver la situación, (si tiene solución) o aceptar la misma, si no se puede solucionar; podrás afrontar con más fuerza lo que se presenta y salir adelante.  Siempre recomiendo buscar ayuda espiritual pues ahí encontrarás una alternativa para sobrellevar la situación que te está quitando la paz.  Esta en nosotros decidir cómo queremos manejarlo.  No tenemos el control de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, pero sí la forma en como lo afrontamos, porque cuando nos toca, nos toca y no hay de otra, hay que manejarlo.  A veces puede aparecer alguien en tu vida que coge tus problemas y te los resuelve todos.  Es eso lo correcto?  Que aprendemos cuando nos resuelven todo en la vida?  Que aprendemos cuando no tomamos decisiones?  Que aprendemos cuando no podemos definir un plan para resolver alguna situación? Que aprendemos cuando no desarrollamos pensamiento crítico?  Que aprendemos cuando solo nos dedicamos a quejarnos y lamentarnos?  No me malinterpretes, es una bendición que alguien llegue a nuestra vida y nos ayude en la solución de alguna situación, pero no puedes depender de que siempre, alguien, te resuelva la vida   Tenemos que crecernos en medio de estas situaciones.  Es una oportunidad mágica para crecer.  Yo, personalmente, siempre que me ocurre algo que digo; aha, y ahora que?  Lo primero que hago es preguntarme; Que aprenderé de esto? Y cuando esto pase, como usaré lo aprendido?  A cuantas personas puedo ayudar con el conocimiento que adquiriré de esta experiencia?  Les aseguro que si buscamos alternativas y aprendemos de esa “crisis”, la misma se convierte en una bendición que podremos compartir con mucha gente, por mucho tiempo. 

 Se trata de tener un plan y con determinación, tener claro que queremos hacer para lograr alcanzar el equilibrio, o sea, recuperar nuestro bienestar.  Y por último, siempre escuche a mi mama Luz decir que  en la crisis, te creces, y eso hago.